domingo, septiembre 23, 2007

...




al final no es que cayeran los dioses, es que todos éramos mortales.

y aunque parezca extraño, es precisamente gracias eso que la vida deja de ser un imposible.


(Foto: Cementerio Pere Lachaise, París, septiembre 2007)

domingo, septiembre 02, 2007

For reasons unknown



I pack my case
I check my face
I look a little bit older
I look a little bit colder
With one deep breath
With one big step
I move a little bit closer
I move a little bit closer


For reasons unknown
I caught my stride
I flew and flied
I know that if destiny's kind
I've got the rest of my life
But my heart, it don't beat
It don't beat the way it used to
And my eyes, they don't see you no more
And my lips, they don't kiss
They don't kiss the way they used to
And my eyes don't recognize you no more
For reasons unknown
For reasons unknown


There was an open chair
We sat down in the open chair
I said if destiny's kind
I've got the rest of my life
But my heart, it don't beat
It don't beat the way it used to
And my eyes they don't see you no more
And my lips, they don't kiss
They don't kiss the way they used to
And my eyes don't recognize you at all
For reasons unknown
For reasons unknown


Said my heart, it don't beat
It don't beat the way it used to
And my eyes don't recognize you no more
And my lips, they don't kiss
They don't kiss the way they used to
And my eyes don't recognize you no more
For reasons unknown
For reasons unknown
For reasons unknown
For reasons unknown

The Killers, For reasons unknown.


(Foto: Fugit Amor, Musée Rodin, agosto 2007)

miércoles, agosto 01, 2007

Europa: Check



Me lo dijo una amiga y creo que tiene razón: No hay como la sensación de un sueño cumplido.

En la lista de los pendientes ahora hay un SEGUNDO viaje a Europa.

Ña!

miércoles, junio 27, 2007

Soy una G-R-O-S-A

No es la primera vez que iba, de hecho fue la tercera en dos semanas, pero este lunes partí especialmente temprano a Migraciones decidida a hacer de una vez por todas el bendito trámite de la residencia temporaria. Las dos veces anteriores llegué demasiado tarde, aunque igual el viernes me había levantado a las 6:30 AM, por lo que -aprendida mi lección- en esta ocasión estaba en la fila a las 7:30 de la mañana.

Pero llegar cuando todavía estaba oscuro, pocos minutos antes de que la famosa oficina abriera, no era garantía de nada, pues antes de mí habían por lo menos unas 300 personas (sólo para el trámite del Mercosur, otra cosa es Patria Grande) y el rumor era que sólo se reparten 400 números por día. Entonces, si el cálculo de mi lugar en la fila estaba errado, poco importaría haber dormido míseras 4 horas y estar congelándome in the middle of nowhere (porque el edificio queda cerca de Retiro, pero pasadas las líneas de un tren que no se usa hace siglos, en una suerte de descampado tan poco feliz).

El asunto es que mi puntual llegada sólo me consiguió el número 333 (o C33) en los módulos para tramitar la residencia por Mercosur y mientras el asunto empezaba con el E00 yo me puse a hacer fila en la fila de la fotocopiadora para duplicar los documentos que me habían pedido (duplicados que finalmente no serían necesarios). Después de un rato me di cuenta de que la fila en cuestión no avanzaba ni por si acaso y una niña que estaba más adelante averigua que la fotocopia "por ahí" abría tipo 9:30 (eran las 8 de la mañana) y que la gente de Migraciones no tenía nada que hacer porque no depende de ellos. Muy pacientemente seguí leyendo mi libro mientras me congelaba y pasada media hora opté por seguir los consejos de un guardia y partir a Retiro a buscar una fotocopiadora sólo para enterarme que las dos del terminal estaban malas y que todos los negocios con fotocopiadoras en el perímetro que rodea el lugar abren, también, desde las 9:30. Gracias-gracias. Derrotada volví a la fila original, donde ya había perdido mi puesto y estaba so far away de mi puesto inicial.

Cerca de una hora y media más tarde (ya casi acababa mi libro) y después de una serie de escándalos provocados por personitas que querían colarse en la fila, logré fotocopiar mis papeles y conseguí una silla para esperar por mi turno, que cuando iba a llegar fue puesto nuevamente en espera porque una de las señoritas que atendía encontró que justo cuando tocaba el C33 era momento de dejar pasar a todas las personas con guaguas. Gracias-gracias-gracias.

Finalmente fue mi turno y cuando le entrego los papeles a la niña (que ya me caía mal porque me dijo "señora") me informa que el certificado de antecedentes que había emitido el Ministerio de Justicia argentino estaba malo porque al idiota que me atendió se le había ocurrido mezclar el número de mi pasaporte con el del folio, mutación que no era válida para Migraciones. Después de explicarle gentilmente que no era mi culpa y que no había manera de que ella me obligara a hacer la fila nuevamente al día siguiente, la mina me desafía a traerle el bendito certificado corregido antes de la 1:30, prometiendo que en tal caso me atendía directamente. Terminó su discurso con un muy poco gentil "pero no vas a alcanzar".

Entonces, mientras me aguantaba las ganas de llorar, partí a Retiro a tomarme el subte sólo para enterarme después de 10 minutos de espera que el tren se había detenido en la estación anterior porque algún pelotudo se había desmayado y que el servicio quedaba temporalmente suspendido. Respiré profundamente, maldije al tipo del ministerio y su descendencia, putié en argentino y lloré por tres segundos. Después salí del subte y me tomé el primer taxi que pillé, al cual le pagué con el último sencillo que me quedaba. Entré a la oficina donde se retiraba en dichoso certificado y después de que la gorda fea que atiende me ignorara por 10 minutos, me miró e informó que tenía que ir a la oficina de al lado a alegarle a un señor cuyo nombre retuve sólo hasta que pregunté por él. Obligué al guardia del lugar a decirme dónde estaba la fila para acceder a la maldita oficina de queja y cuando eran las 12:40 mi no paciencia era puesta al límite cuando una señora coreana me preguntaba en coreano dónde tenía que ir a buscar el certificado.

Cinco minutos más tarde estoy frente al hombre que puede arreglar mi día pero me informa que el trámite tarda "al menos 30 minutos" (eufemismo en argentino para decir "para siempre"). Superada, aplico la técnica de "te juro que me pongo a llorar ahora mismo" y él me promete que lo va a hacer lo más rápido posible, que todo sale bien, que el certificado me lo van a entregar, que no voy a perder clases, que al día siguiente no me tendría que levantar temprano y hasta que Chile sale campeón de la Copa América. Vuelvo a la oficina de la fea y 10 minutos más tarde tengo mi certificado en la mano. Corro por Tucumán en dirección a una fotocopiadora (que cerró justo después de que yo saliera) y me subo a un taxi que anuncia que sólo acepta sencillo. Le digo que bien por él pero sólo tengo 50 pesos y DEBO llegar a Retiro ahora-ya! tons mejor que se ponga en marcha. Arreglo los papeles en el taxi, le pago, recibo vuelto y me pongo la chaqueta en un solo movimiento mientras me bajo y corro a la entrada antes de que cierre Migraciones.

Llego donde la mina que me atendió antes y frente a su cara de sorpresa no me queda más que decirle "al final alcancé, que bueno, no?". La mina toma mis papeles y me dice que está todo bien, pero me pregunta en mala: "Trajiste los 200 pesos que hay que pagar?". Yo continúo con mi sonrisa y le digo que sí, que no se preocupe y me manda al siguiente trámite. Me siento a esperar que me llamen y cuando miro el reloj veo que recién es la 1:15.

Salí de Migraciones cerca de una hora y media más tarde con mi residencia temporal en la mano, y aunque no conseguí salir bien en la foto me digo a mí misma: misma, eres una grosa.

viernes, junio 15, 2007

Lo que más extraño



- Sacarnos fotos con mi amigas, acción que produce un cambio de switch donde todas hacemos poses, ponemos caras y olvidamos todos los pudores. Me gusta competir con la Lina sobre quién puede congelar más rato una sonrisa y que el resto se ría de eso.

- Jugar con el Nico a balancearlo y que me pida hacerlo de nuevo aunque yo esté cansada. Me gusta saber que puedo negociar con él para que lo balancee una última vez y que quedamos amigos igual.

- Ir a comer sushi con la Mono.

- Abrazar a mi mamá cuando está en la cocina y preguntarle si me va a extrañar cuando me vaya.

- Que me diga que no, porque está contenta de que yo me esté realizando al estudiar en Baires.

- Hablar horas de horas con el Zombie sobre cualquier película y darnos cuenta de lo lateros que somos.

- Conversar con la Panchita muy tarde en la noche, cuando me saco la pintura y nos lavamos los dientes.

- Contarle a la Icha que me cae mal alguien y que lo odie conmigo.

- Los chistes fomes de mi papá.

viernes, abril 20, 2007

Santiago


En pleno Bafici mode, donde por primera vez en tres años tenía cierta capacidad de distinguir entre aquello que se debía o no ver, llegué por recomendación de uno de mis profes de EA a ver Santiago, documental de uno de los hermanos de Walter Salles.

Santiago es un documental de João Moreira Salles, que nos muestra uno de los personajes más encantadores del cine: quien fuera el mayordomo de su familia. El director filmó las imágenes en 1992, cuando comenzó este proyecto que no vería la luz sino hasta el año pasado. La película es una suerte de ensayo de cómo debería hacerse el documental que estamos viendo al mismo tiempo que el descubrimiento -por parte de nosotros y del director- de este ser bello tan lleno de historias como las miles de páginas que el mismo ha redactado sobre la “Historia de la aristocracia antes y después de Cristo”. Santiago escribió con su máquina la vida y obra de familias reales de Europa, África y más, junto con algunas anotaciones de actores y actrices de Hollywood y otros personajes notables. Y Santiago no dudaba en escribir que se trataba de traidores cuando así era el caso.

Antes de ver esta película yo llevaba un buen tiempo quejándome de la poca capacidad de conmoverme que tenían las cintas que veía en los últimos años. Y digo antes porque esta película me emocionó hasta los huesos, haciéndome llorar como no lo hacía hace ya siglos. Y si se pone en contexto llorar en el Bafici no es fácil porque su público es exigente, no come cabritas (o pochoclo) en las salas, distingue a la perfección una cinta malaya de una filipina (o al menos eso le gusta creer) y te manda a callar incluso si estornudas muy fuerte. Entonces estoy ahí, viendo esta película que me ha conmovido hasta las lágrimas, las dejo salir arriesgando mi integridad y cuando me doy cuenta que las mangas de mi chaleco no serán suficientes, decido ponerlo entero al final de mi barbilla para que las lágrimas vayan a morir ahí.

Santiago anuda las pilas de la historia de la aristocracia con cintas rojas traídas de París. Así de exquisito es, en todo sentido. Y el documental busca una manera de hacerle la justicia que no pudo hace 15 años cuando el director no fue capaz de articularlo en la sala de montaje, pero se queda corto y da cuenta de ello, cuando João Moreira Salles muestra en negro el audio en que Santiago le pregunta si puede hablar de su condición de ser maldito y él le responde que no es interesante.

Santiago conmueve porque es un ser de otra época y me conmueve porque a través de él hice las paces con mi Tata. Porque mi Tata y Santiago tienen muchos puntos en común, como ser inmigrantes, como no terminar de estudiar, como ser autodidactas, como saber la historia del mundo y como no ser ya parte físicamente de él.

Entonces estoy en la sala de cine llorando porque Santiago ya no está y porque mi Tata tampoco, y ambos son este recuerdo bello que cuesta tanto articular. El consuelo se encuentra en saber que existieron y que de alguna forma los conocí a los dos. Una vez más señores el consuelo está en el cine como vida y en la vida como cine.

viernes, abril 06, 2007

Baires versión 2007 (o el largo camino a la segunda casa)


Alguna vez han tenido un sueño en el cual viajan a un lugar y se les queda todo? Bueno señoras y señores, esta jovencita experimentó el sueño en la realidad y fue MUY poco agradable.

Mi venida a Baires se había pospuesto ya varios días porque no tenía depto donde quedarme y porque mi stress pre viaje llegaba a tales niveles que por el bien de mi complexión facial opté por viajar el martes 27 de marzo. Y uno supondría que si el viaje se atrasa se cuenta con más tiempo para hacer las maletas... permítanme decir JA! Empecé con las maletas el lunes (ojo que antes igual medio había agrupado mis cosas) y terminé casi al borde del llanto el martes a las 13:55, cuando el señor del transfer consideró que adelantar el horario en que me iba a buscar sería excelente idea. El tema es que guardé como pude lo que tenía a mano, dejé el mayor desastre del mundo en el living de la casa de mis padres, no pude ni emocionarme al decirle adiós a mis seres queridos y terminé por armar las maletas en el aeropuerto (ojo que no era la única).

Y aunque logré tranquilizarme y la gente de Gol fue de lo más linda al ignorar los cerca de 10 kilos de sobrepeso de mi equipaje, el vuelo fue una versión latina del vuelo de Lost, pero sin ningún Jack que viniera a mi rescate. El avión estaba re vacío y al otro lado del pasillo una señora dormía y la otra leía, mientras yo pensaba "acaso esta gente no se da cuenta de que vamos a morir?!". El avión se lo saltó todo y ojo que digo saltar porque decir turbulencia es un eufemismo en este caso. Pasé todo el vuelo apretando el asiento con una mano y con la otra me echaba viento para evitar vomitar ahí mismo. Cuando estábamos por llegar me porté como la señorita que soy, fui al baño, me tomé el pelo e invoqué a Munra. Muy poco feliz.

Al final llegué y viva (porque chupalla que temí por mi muerte). El panorama seguía sin ser muy feliz porque mi novio había alquilado en un hostal medio del terror, donde a la mañana siguiente fui atacada por la ducha a dos bandas: se cayó literalmente en mi cabeza y había sólo agua hiper caliente porque la fría no funcaba. Se arregló más tarde cuando nos cambiamos de pieza y mejoró mucho más cuando nos mudamos al depto nuevo al día siguiente. Está re bien ubicado, al lado del obelisco, por lo que ahora me voy caminando a mis clases en El Amante. Nos quedamos ahí hasta fines de mayo y la próxima semana empieza la búsqueda del depto definitivo.

No me estoy quejando de nada, sólo me pareció gracioso comentar mi muy accidentada llegada a Baires, jejejeje.

domingo, febrero 25, 2007

Me gané Fondart!!!!!!


y dejo atrás los "problemas reales" de mi estada en baires.

es tan feliz saber que alguien cree en uno y que por eso te dan la plata para que puedas estudiar tranquila.

me gané fondart!!!!!!!! y me creo la muerte porque soy uno de los 26 proyectos seleccionados de un universo de 75.

ven? este 007 soy toda una james bond y ya estoy matando.

miércoles, enero 10, 2007

¿Por qué?


- ¿Por qué Iván Zamorano me enseña a usar el TranSantiago si el socio hace más de 15 años que no usa una micro o se sube al metro?

- ¿Por qué la publicidad de las universidades privadas apunta a cosas tan absurdas como fiestas taquilleras y usan afiches de profesores rodeados de pingüinos?

- ¿Por qué el reality Fama, de Canal 13, insiste en hacerme creer que apuestan a la danza y el rigor cuando eliminan a bailarines de verdad para dejar en vez a minas pechugonas cuyos implantes no las dejan moverse y las hacen caer como sacos de papas?

viernes, enero 05, 2007

ESTOY DE CUMPLEAÑOS!!!!!!


y quería compartirlo con el ciber espacio!!!!!!!

cumplí 28 y me creo la muerte de mina y joven señorita.

ña!!!!!!!!

viernes, diciembre 29, 2006

Todos vamos a ser James Bond


Me llegó un mail desde La Plata, Argentina, que dice: "que termine bien el año y empiece mejor aun el 007".

Y entonces me di cuenta: el próximo año todos somos James Bond, todos subimos de categoría y lo hicimos porque hubo muertes (interpretación simbólica por favor), dos muertes que nos hicieron grandes y mejores. Y todos vamos a usar nuestra "licencia para matar" para acabar con lo malo, lo feo, lo negativo.

Todos vamos a ser James Bond y la fortuna nos va a sonreír. No por nada el remake de Casino Royale es la más popular de todas las cintas de la saga. No por nada el martini está de vuelta desde hace varios meses ya (aunque ahora sea con vodka). No por nada lo pasé tan bien viendo esa película.

Habrá que practicar el nuevo mantra entonces: "Mi nombre es Bond, James Bond".

Cheers!

jueves, diciembre 28, 2006

10 cosas que amo de Baires


Esta es una lista que comencé a hacer hace mucho rato ya, pero como mi tiempo frente a un pc con internet estaba en Baires limitado por mis ingresos, nunca tuve la plata para sentarme durante horas a divagar y escribir lo que quería. Hasta ahora.

1) Sus edificios: caminar por Baires es una de las mejores cosas que le puede pasar a un ser humano. La ciudad completa te sonríe y siempre tiene alguna esquina reservada para que te sorprendas con un edificio demasiado bello para ser verdad. Los que más me gustan son los que parecen haber sido cortados a lo largo, dejando sus costados con superficies lisas y unas mini ventanitas que se asoman. Parecen de juguete y eso me fascina.

2) Su cartelera de estrenos: mi película favorita del año (Nadie sabe, Dare mo shiranai de Hirokazu Koreeda) la vi en el cine Cosmos, de calle Corrientes. Para alguien que viene de un país como Chile, donde las joyitas del cine mundial se pillan más en dvd que en fílmico, esta bella y muy nutrida cartelera de estrenos es lo mejor.

3) Calle Corrientes: mi mayor acto de liberación del año consistió en caminar por Corrientes escuchando música. Hay algo casi místico en acercarse al Obelisco lentamente, con el vaivén propio de quien va caminando. La 9 de Julio se da a conocer de forma coqueta y sólo cuando se llega a ella desde Corrientes se produce ese fenómeno especial donde parece que la ciudad se reorganiza desde cero partiendo desde ese lugar. En ese preciso instante Buenos Aires me pertenece a mí y a nadie más.

4) Las palabras: aunque el tono de voz con el que hablan los locales se maneja en varios decibeles más de los que estoy acostumbrada, simplemente adoro su manera de hablar. Porque la piscina es pileta, la polera es remera, el refrigerador es heladera, el metro es subte y el closet es placard. Mi palabra favorita sin duda alguna: cho-lu-lo, básicamente porque el gossip nunca se escuchó mejor.

5) Las pastas (frescas): sí, ok, el ítem comida podía incluir las 4 categorías siguientes, pero resulta un buen ejercicio detenerse en cada detalle. Las pastas acá son el paraíso y le permitieron a esta joven sobrevivir 4 meses sin comer chocolates (por la manda hecha para obtener el Corfo). La vida entera es más fácil y bonita si de comida rápida consiste en gnoquis de papa o ravioles rellenos con ricota y verduras.

6) Las aguas: con 40 grados C de sensación térmica y 75% de humedad consumir líquido pasa a ser fundamental, pero cuando hablamos de aguas saborizadas con limón, lima, pomelo, naranja, manzana y durazno, entonces beberlas es necesario para ser feliz. Lejos mi top one Villa del sur de manzana, seguida por Ser naranja/durazno y Nestlé de pomelo. Si hasta el gas puede desaparecer sin que nadie lo extrañe.

7) Los quesos: los en crema y los sólidos, en láminas o en trozo, todos, pero todos competían unos con otros para ser los más ricos y todos ganaban al mismo tiempo, justo cuando estaban en mis galletas, mi pan o directamente en mi boca.

8) La tienda de Arcor (a.k.a. otra razón para amar Corrientes): si se soñó alguna vez con ganar el ticket mágico de los chocolates de Willy Wonka para conocer su fábrica, entrar a la tienda de Arcor que está casi al llegar al Obelisco está muy cerca de ser lo mismo. Justo al fondo se ubican unos cajones de vidrio transparente que llegan hasta el techo (y más allá), repletos de gomitas, dulces y chocolates.

9) Las tormentas eléctricas: entro a comprar algo y cuando salgo llueve a cántaros. Llueve y llueve y la ciudad sigue funcionando, con las gotas gigantes cayendo, con la gente esperando que pase escondida debajo de los balcones, con los relámpagos centellando y los truenos rugiendo. De lujo.

10) El Amante Escuela: mi pequeño refugio individual/intelectual, el lugar con los tipos más piolas y las chicas más divinas del planeta, películas por millones y más dvds de los que se pueden ver en esta vida.

Qué más se puede pedir?

domingo, octubre 22, 2006

Hace calor


Y mucho, pero mucho.

En estos días se hace realidad esa historia que tantas veces escuché sobre el calor que hace en Baires. Calor que en las noches no cede (en Santiago de Chilito querido resfresca por la noche), que arrastra aire tibio y que viene acompañado de humedad. Ese calor que te obliga a dormir con el ventilador encendido, que te hace perder el pijama en la mitad de la noche y que te obliga a agradecer el sonido de la calle porque la ventana abierta es mejor que morir derretido en el interior. Ese calor que te obliga a lavarte el pelo todos los días (adiós a mi intento de disminuir la grasitud de mi cabello forzándolo a acostumbrarse a permanecer sucio durante dos días) y a ducharte con agua fría.

Hace mucho calor en Baires!!!!!!!!!

Y no sé qué hacer porque estamos recién en octubre y yo este finde ya estrené mi look de faldita, chalas y poleras sin mangas. O sea, no tengo cómo vestirme menos!!!!!!!!!!

martes, octubre 10, 2006

La lluvia cae sobre París


No sobre París precisamente, pero si tomamos en cuenta que mi sobrinito me gritaba "que te vaya bien en París" (confusión propia de un niño de casi cuatro años que tiene a dos tías en el extranjero, una en Baires (yo) y otra más glamorosa en París), la canción aplica bien porque llueve sobre Baires mientras mi sobrino cree que estoy en París.

Llueve en plena primavera, casi religiosamente cada tres días ya que la temperatura sube mucho. Se enfría Baires con la lluvia y se condensa también, porque la humedad que ya era brutal pasa a ser más brutal aún.

Pero estamos en Baires al fin, con Corfo aprobado (tan sólo tardaron cerca de mes y medio en decir que sí) y con cuatrimestre a medias pero bien encausado.

Me gusta estar en Baires cuando llueve.

lunes, septiembre 11, 2006

Crédito Corfo o cómo perder la fe en el sistema


Hasta noviembre del año pasado trabajé en una corporación política que buscaba reencantar a los jóvenes con la política. Se trataba de continuar con un desafío personal que partió en cuarto medio con mi postulación al centro de alumnos de mi colegio y que siguió con el centro de alumnos de mi primer año en periodismo justo después de aburrirme a morir con las obligaciones estudiantiles y eternas discusiones casi sin sentido de la mítica toma de sociales en la Chile el año 1997.

Entrar a trabajar en esa corporación fue mi manera de reencantarme con la política y trabajé en ella por más de dos años, por un sueldo bastante mínimo y la precariedad propia de este tipo de instituciones que no pertenecen a la derecha.

Mi salida fue abrupta, hasta fea, motivada por un también abrupto recorte de fondos y avisada por teléfono un mes después de mandar mails para saber cuándo se dignarían a pagarme los pocos pesos que me debían. Pero aun así mantuve mi fe en la política como alternativa.

Hasta hoy.

Mi novio es bastante conservador y eso nos ha llevado a varias discusiones agotadoras, pero de alguna manera las pude sostener hasta ahora porque podía defender cada punto que se cuestionaba cual Mujer Maravilla con sus brazaletes mágicos. Hasta ahora.

Desde abril vivo y estudio en Baires, con unos horarios que abarcan gran parte de mi día. Más bien todo mi día, todos los días. Me fui con ahorros y apostando a que saldría pronto la beca del Fondo de Fomento Audiovisual, al cual postulé con un proyecto de Formación en crítica y teoría de cine en Argentina. Como los fondos tardaron mucho en salir (las bases aparecieron dos meses más tarde de lo programado y los resultados se sabrán, supongo, en octubre), decidí optar por mi plan B: Crédito Corfo para estudios de post grado.

Bueno, todo mal.

El Crédito Corfo para estudios de post grado es en verdad un crédito al cual se opta, si uno no está trabajando porque básicamente pasa todo el día estudiando, presentando un aval que además de ganar cerca de un millón mensual debe tener patrimonio. Léase por lo bajo un auto, aunque en realidad tiene que ser una casa. Es un crédito que en verdad entregan los bancos de la banca privada y donde el Banco Estado brilla por su ausencia. Es, por lo tanto, un crédito que se da según las normas de estos bancos, las que además del super aval incluyen una tasa de interés que bordea el 7% anual, donde si pides 4 millones vas a tener que pagar 2 millones en intereses. Es un crédito donde la Corfo pasa la plata pero el banco decide a quién se la da, sumando sus propias reglas como que el mínimo a solicitar es de 500 UF (cerca de 8 millones), aunque las normas de la misma Corfo no establecen un mínimo, sólo un máximo, y que puede ser solicitado sólo por carreras tradicionales. Es decir, una periodista como yo, salida incluso de la Católica, no es material de crédito para uno de estos bancos.

Mi Plan B me ha tenido hasta ahora tres semanas extras en Chile, perdiendo las clases que pretendo pagar con el crédito que no me quieren dar. La última negativa fue precisamente por una "política del banco", que consiste en sumarle al aval la deuda de su cónyugue, que como resultó ser hipotecaria generaba un universo de deuda impegable.

Entonces hoy hablo por teléfono con mi novio, que está en Baires, y él me dice que cuando vuelva tenemos que hablar sobre todo este tema de las políticas educativas del gobierno y del Estado de las que tanto hablaba yo con orgullo en el pasado, y a mi me pasa que esta vez no tengo cómo defender mi punto, porque mi punto es indefendible.

No estoy pidiendo las 3 mil UF máximas que se pueden solicitar. Nop, sólo pido 4 millones y estoy dispuesta a pagarles groseros 2 millones de intereses porque no tengo otra manera de costear los estudios porque estoy todo el día estudiando. Entonces si mis papás no me pueden mandar plata y no tengo tiempo para trabajar -porque mi magíster es brutalmente exigente, además de extremadamente largo y quiero sacarlo lo antes posible- básicamente no puedo hacer nada más. Cruzar los dedos de que salga el Fondo luego y me gane la beca, porque para posgrados humanistas en Argentina la oferta de becas no es especialmente grande.

Si es un Crédito Corfo para estudios de postgrado, ¿por qué tengo que lidiar con un banco que me somete a reglas incluso más estrictas que las del crédito hipotecario o de consumo? La verdad no lo sé y esta vez sí que no tendré manera alguna de defender al sistema, porque oficialmente he perdido la fe en él.

lunes, agosto 07, 2006

Jugando de visita


Ahora estoy en Chile, pronta a cumplir casi tres semanas de visita vacacional y urgida porque para variar he tardado en mis trámites y tengo que sacar el crédito Corfo antes de irme. Me tengo que ir el 17 sí o sí, por lo que espero que mi buena fortuna me ayude de nuevo a salir del paso pese a mi pajerismo burocrático. Mañana vamos al banco y si todo sale bien regreso a Baires con un mínimo de dignidad para la vida asegurada.

Bueno, para variar desvariando.

Estoy en Chile!!!!!!!!! Pero ahora jugando de visita, porque me tengo que devolver a mi nueva locación -que será mi locación por al menos dos años más- y la verdad la sensación es entrete.

Primero, estoy protegida por viaje, lo que significa que todos son gentiles conmigo y debo estar atravesando la fase más popular de mi existencia. Sólo superada por las dos semanas anteriores a mi partida.

Segundo, nada mejor que venir de visita para probar la gastronomía local, porque uno agenda desayunos, almuerzos, tecitos y cenas. Lo malo es que ya subí los kilitos bajados y ya nadie encuentra que llegué tan flaca como llegué.

Tercero, es cómo tan rico ver a todos los seres preciosos de nuestra vida a quienes nos veíamos en tanto tiempo, volver a escuchar sus voces, ver sus caras, sentir su abrazo. Todo lo que es top!!!!.

Cuarto, por la dinámica que tengo con mi gente no me siento tan perdida de sus vidas, es como volver a conectarse pero si tener que hacer grandes retrocesos o puestas al día. Es casi como si los hubiera dejado de ver por un fin de semana nada más.

Quinto, es maravilloso saber que se han comenzado a echar raíces en otra parte, porque aunque estoy cómo tan feliz acá, más feliz todavía me hace saber que pronto vuelvo a toda mi vida en Baires. Se extraña Baires.

Y claro, se extraña al novio que se quedó allá!!!!!!!

Estoy oficialmente jugando de visita.

viernes, julio 07, 2006

El día y la noche son amigos


Eso me lo contó mi sobrinito bello, el otro día, cuando llamé a Chile para dar señales de vida. Creo que es lo que más me gusta de llamar a Chile, que el Nico me responda el teléfono y me hable como si nos hubiéramos visto ayer, notar cómo ha crecido por las expresiones que utiliza y por supuesto, saber que me recuerda y quiere.

Ayer le conté que voy a viajar luego y me dijo: "Voy a estar esperándote acá en mi casita". Así vale la pena cruzar la cordillera, porque mi pequeño padawan espera por mí.

jueves, junio 15, 2006

Dos meses y 5 días

no me resulta hacerme un ratito para escribir, es complicado. tengo muchas ganas de tener internet las 24 horas del día y pasar una buena tarde frente al computador con no otra obligación que actualizar mi blog de manera más constante. pero bueno, se hace lo que se puede.

baires sigue igual de bonito, con lluvias espectaculares que incluyen rayos y relámpagos. la ventana de la cocina da a una suerte de techo de la terraza, por lo que mientras uno está tratando de preparar el almuerzo puede ver cómo caen rabiosas las gotas de lluvia. el problema es cuando esta lluvia maravillosa es acompañada con humedad y es casi como si el aire estuviera a punto de transformarse en agua en un segundo. mi punto débil es la baja presión y acá suele estar así, por lo que me quedo tirada en la cama sin mucha capacidad de hacer nada.

sigo extrañando chile una barbaridad, pero de a poco estoy construyendo mi mundo por estos lados: los viernes sagrados para ver películas (ahora estamos en musicales) y desayunar en patota con mis compañeros de el amante, las caminatas por lavalle después de clases mientras pelamos a todo el mundo con las chicas, ir a comprar helado con mi novio, recorrer rivadavia en busca de página 12 y golosear con los millones de chocolates y quesos que hay acá.

supongo que me estoy acostumbrando porque el otro día al maldecir dije: eres un boludo!!!!!!

ojo que dije eres, no sos.

jueves, mayo 11, 2006

Un mes y un día

Ayer se cumplió el primer mes de mis potenciales dos años en Baires (potenciales porque mi maestría es muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuy larga) y la verdad es que estoy feliz.

Pasé toda la primera semana metida en la pieza, sin ganas de salir más que a la esquina. Recuerdo que recién pude salir más allá de 100 metros a la redonda ese sábado, para ir a lo del Bafici. Pasé una semana triste pero lloré mucho menos de lo que creía iba a llorar. Ha sido un poco así, no he llorado tanto. Extraño una brutalidad, pero ya no lloro, al menos no tanto.

Lo que me gusta de este mes cumplido, que además tiene una conotación bella porque cumplo un mes viviendo con alguien por primera vez y ese alguien es mi novio bello, es que celebro un mes cargado de fuerza, de descubrir una fuerza que no sabía estaba allí.

Hoy comencé otro día con esta sensación de chica superpoderosa y me encanta.

domingo, abril 30, 2006

Transmitiendo desde Baires


Técnicamente hablando este post está tres semanas atrasadas, pero la verdad me acomoda empezar a transmitir ahora y no antes, cuando la vida era un desastre y entre miedos y poca ubicación opté por quedarme los tres primeros días recluída.

Ya estoy en Baires, ya me vine con todas mis maletas (aunque dejé un par de discos) y la verdad todo funciona bien. D-i-v-i-n-o-!

No hay conexión permanente a internet, lo que hace más complicado escribir, pero no importa, porque todo marcha bien.

Vamos de a poquito y hasta ahora el viaje es total.